viernes, 7 de marzo de 2014

La seguridad en la actividad física cotidiana.


Ya hemos visto que la seguridad es un factor más de salud porque existen riesgos potenciales en toda actividad física.
Unas veces, las condiciones adversas en que realizamos la práctica pueden ser mejoradas con medidas o intervenciones de las instituciones responsables, y es a ellas a las que debemos exigirles tales mejoras. Pero otras, las mejoras dependen de nuestra capacidad de acción individual, especialmente las relativas a nuestro control postural.
La postura depende del equilibrio de fuerzas y del juego de compensación entre los distintos grupos musculares encargados de mantener la posición erguida de nuestro cuerpo. La posición bípeda de los humanos puede producir descompensaciones musculares que desequilibren la postura. Por tanto, una buena higiene postural, debe incluir un trabajo muscular que tenga en cuenta las descompensaciones derivadas de la bipedestación. Los músculos más fuertes o que más tiempo están en tensión, deben estirarse muy a menudo.
Deben fortalecerse aquellos que tienden a debilitarse con la simple acción cotidiana. De esta forma mantenemos el equilibrio postural y evitamos tensiones y dolores de espalda.

Aquí os dejamos algunas fotos sobre el cuidado de la columna en la vida cotidiana:

Como no se debe llevar la mochila: 



Como se debe de llevar la mochila:



Como se debe coger y subir un peso:



Como no se debe coger y subir un peso:



Como no se debe dormir:


Como se debe dormir: 



Como no se debe de sentar uno a la hora de estudiar o trabajar: 



Como se debe de sentar uno a la hora de estudiar o trabajar: 


Después de la actividad física.


Los hábitos higiénicos también reportan beneficios saludables. Se aconseja acabar la ducha con agua fría y el secado completo del cuerpo, con especial atención en las zonas donde pueda permanecer la humedad para evitar infecciones molestas. Debemos usar chancletas en los vestuarios, piscinas y duchas, así como evitar compartir toallas o ropa con otras personas. No debemos olvidar sacar la ropa húmeda de la bolsa de deporte lo antes posible para lavarla,
Y tan importante como una buena ducha tras el ejercicio es la recuperación del esfuerzo. El descanso inadecuado o insuficiente, puede implicar fatiga en las siguientes y esto eleva el riesgo de lesiones y problemas. En general se aconseja dormir 7-8 horas diarias. Alternaremos días de práctica y descanso y, tras una lesión o enfermedad, debemos recuperarnos totalmente antes de empezar de nuevo con el ejercicio físico.

Algunas páginas sobre la higiene y la salud:
- https://sites.google.com/site/actfissal/higiene-en-la-actividad-fisica-y-el-deporte
- http://www.deportivosantaana.es/Articulos/Higiene/index.php

Escuchar al propio cuerpo.


Debemos analizar bien los ejercicios antes de realizarlos, para que los beneficios siempre superen con mucho a los riesgos.
Aunque hemos dado orientaciones sobre cómo realizar la actividad de forma más segura. El indicador más personal es nuestra propia sensación al realizar los ejercicios. Debemos escuchar y atender a nuestro propio cuerpo.
¿Sabías qué…? Lesiones y primeros auxilios.
El principio RIFE se aplica en las lesiones leves de músculos, articulaciones y tendones para reducir la hinchazón y la tumefacción que les acompaña y para facilitar una recuperación rápida. Consiste en:
-R (reposo).
-I (inmovilización).
-F (frío).
-E (elevación).
No debemos dejar de visitar al médico al menor síntoma de lesión grave o persistente.
El dolor o el malestar después de la actividad, si aparece, no es consecuencia natural de la práctica, sino una señal que debe ponernos sobre aviso. No debemos ejercitarnos con dolor porque podemos agravar una posible lesión y se recomienda acudir al médico cuando:
*La parte del cuerpo implicada no está en su posición anatómica.
*La lesión duele mucho o el dolor no ha mermado durante varios días.
*Se escuchó un crujido o sonido extraño en algún momento de la actividad.
*No se puede cargar mucho peso sobre esa parte o se ha perdido algo de fuerza.
Y respecto a los demás…
No debemos olvidar que, en la mayoría de los casos, la actividad física se realiza con más personas que también pretenden disfrutar de una práctica saludable y el respeto a las personas y el material se hacen imprescindibles para facilitar5 una práctica más segura para todos los participantes. Acudir a los profesionales en caso de dudas puede contribuir a la seguridad individual y colectiva.


Ejercicios seguros y efectivos/ Ejercicios problemáticos

Ejercicios seguros y efectivos.
Los ejercicios físicos desde el punto de vista de la salud debemos elegir los más seguros. Aquellos que trabajan lo que queremos y nos ofrecen las máximas garantías de seguridad posibles.

La ausencia de dolor no significa que no existan riesgos puesto que los daños pueden ser graduales y no manifestarse hasta transcurridos varios años. Además, debemos prestar especial atención a las partes más vulnerables de nuestro cuerpo y que soportan más sobrecarga.

Ejercicios problemáticos.
--Evitar la hipertensión y la hiperflexión en las articulaciones de la rodilla y la columna, y la hiperextensión en la zona lumbar.



--Evitar los movimientos rápidos e incontrolados de la zona cervical.





--No acrecentar la curvatura al realizar abdominales.


--Evitar los ejercicios en los que el tronco quede a favor de la gravedad con el único sostén de los ligamentos de la zona lumbar.


--Alinear la articulación de la rodilla con la del tobillo. Evitar rotar la rodilla para no perder su estabilidad.

--Evitar bloquear las articulaciones. Mantener la espalda recta y utilizar los músculos más potentes. Apóyate con otras partes del cuerpo para modificar las posiciones.
No contener la respiración en la realización de los ejercicios porque puede elevar la presión arterial innecesariamente.

¿Sabías que…? Pulsaciones y zona de actividad.

La intensidad de las actividades aeróbicas puede controlarse por medio de la frecuencia cardiaca. Se trata de contar las veces que el corazón bombea la sangre hacia el resto del organismo en un tiempo determinado, y la medimos en pulsaciones por minuto. Para contabilizar las pulsaciones se colocan los dedos índice y corazón sobre la arteria carótida del cuello, la radial en la muñeca, o directamente en la sien o sobre el corazón (ICM =220/edad).

Al inicio de un  programa o después de un periodo de inactividad se recomienda que la frecuencia cardiaca se encuentre en la parte inferior de la Zona de Actividad. 

Durante la actividad física.

Una vez que iniciamos la actividad física, debemos tener en cuenta aspectos relacionados con la elección de los ejercicios más adecuados, el orden en el que los realizamos, e incluso las sensaciones personales y el tipo de relación social que surge durante la actividad.
La sesión.

Cada sesión de práctica física debe empezar con unos ejercicios suaves que sirvan de preparación o calentamiento para una actividad posterior más intensa y de la misma forma, debe haber otros ejercicios suaves de vuelta a la calma después de la actividad principal para finalizar la sesión.

http://centros5.pntic.mec.es/ies.julio.caro.baroja/departamentos/EDUCACION%20FISICA/apuntes_e_fisica/sesion_de_actividad_fisica.htm


Contaminación del aire.

La realización de actividad física en un ambiente contaminado aumenta los efectos biológicos de una exposición normal en estas condiciones.

Ante esta situación debemos evitar la actividad próxima a zonas industriales o túneles de la ciudad y también exigir de los poderes públicos que tomen medidas para mejorar las condiciones del aire que respiramos.

- http://www.fisaude.com/actividad-fisica-y-deporte/actividad-fisica-y-salud/la-contaminacion-del-aire-y-el-ejercicio.html

- http://www.vitonica.com/carrera/como-afecta-la-contaminacion-a-las-personas-que-realizan-ejercicio-fisico-al-aire-libre