viernes, 7 de marzo de 2014

Escuchar al propio cuerpo.


Debemos analizar bien los ejercicios antes de realizarlos, para que los beneficios siempre superen con mucho a los riesgos.
Aunque hemos dado orientaciones sobre cómo realizar la actividad de forma más segura. El indicador más personal es nuestra propia sensación al realizar los ejercicios. Debemos escuchar y atender a nuestro propio cuerpo.
¿Sabías qué…? Lesiones y primeros auxilios.
El principio RIFE se aplica en las lesiones leves de músculos, articulaciones y tendones para reducir la hinchazón y la tumefacción que les acompaña y para facilitar una recuperación rápida. Consiste en:
-R (reposo).
-I (inmovilización).
-F (frío).
-E (elevación).
No debemos dejar de visitar al médico al menor síntoma de lesión grave o persistente.
El dolor o el malestar después de la actividad, si aparece, no es consecuencia natural de la práctica, sino una señal que debe ponernos sobre aviso. No debemos ejercitarnos con dolor porque podemos agravar una posible lesión y se recomienda acudir al médico cuando:
*La parte del cuerpo implicada no está en su posición anatómica.
*La lesión duele mucho o el dolor no ha mermado durante varios días.
*Se escuchó un crujido o sonido extraño en algún momento de la actividad.
*No se puede cargar mucho peso sobre esa parte o se ha perdido algo de fuerza.
Y respecto a los demás…
No debemos olvidar que, en la mayoría de los casos, la actividad física se realiza con más personas que también pretenden disfrutar de una práctica saludable y el respeto a las personas y el material se hacen imprescindibles para facilitar5 una práctica más segura para todos los participantes. Acudir a los profesionales en caso de dudas puede contribuir a la seguridad individual y colectiva.


No hay comentarios:

Publicar un comentario