Ya hemos visto que
la seguridad es un factor más de salud porque existen riesgos potenciales en
toda actividad física.
Unas veces, las
condiciones adversas en que realizamos la práctica pueden ser mejoradas con
medidas o intervenciones de las instituciones responsables, y es a ellas a las
que debemos exigirles tales mejoras. Pero otras, las mejoras dependen de
nuestra capacidad de acción individual, especialmente las relativas a nuestro
control postural.
La postura depende
del equilibrio de fuerzas y del juego de compensación entre los distintos grupos
musculares encargados de mantener la posición erguida de nuestro cuerpo. La
posición bípeda de los humanos puede producir descompensaciones musculares que
desequilibren la postura. Por tanto, una buena higiene postural, debe incluir
un trabajo muscular que tenga en cuenta las descompensaciones derivadas de la
bipedestación. Los músculos más fuertes o que más tiempo están en tensión,
deben estirarse muy a menudo.
Deben fortalecerse
aquellos que tienden a debilitarse con la simple acción cotidiana. De esta
forma mantenemos el equilibrio postural y evitamos tensiones y dolores de
espalda.
Aquí os dejamos algunas fotos sobre el cuidado de la columna en la vida cotidiana:
Como no se debe llevar la mochila:
Como no se debe llevar la mochila:
Como se debe de llevar la mochila:
Como se debe coger y subir un peso:
Como no se debe coger y subir un peso:
Como no se debe dormir:















